Estilos de Yoga

¿Qué le ocurre al cuerpo?

Flexibilidad

Las tensiones emocionales se convierten en tensiones corporales. Eso pone impedimento al buen flujo de la energía y de la sangre por lo que las toxinas se acumulan en nuestros músculos y huesos, sobre todo en las articulaciones.

Circulación

El sistema circulatorio sanguíneo se equilibra. Dentro de la tecnología de yoga, hay una serie de posturas en movimiento, sobre todo las más enérgicas, las invertidas y las que involucran a las piernas, que están destinadas a desobstruir y reciclar este sistema. Mejorar la circulación trae nueva vida a las células y repercute de manera muy directa en nuestra salud.

Columna vertebral

La juventud se mide en la flexibilidad de la columna. Es la base estructural del cuerpo, canal central del sistema nervioso, raíz de la musculatura de la espalda, vía de irrigación cerebral, soporte de la cabeza y más. Todos los ejercicios de yoga favorecen la salud de la columna y por lo tanto la de todo el cuerpo ya que se haya conectado a ella a través del sistema nervioso. Disfrutarás de muy distintas asanas, tanto estáticas como dinámicas destinadas específicamente a recuperar los rangos de movimiento.

Glándulas

Las glándulas son las grandes reguladoras de todos los sistemas que interactúan en nuestro cuerpo. Determinan también, en gran parte, nuestros estados anímicos y aspectos psicológicos (inquietud, tristeza, mal humor, hipersensibilidad, hiperactividad, etc.). El yoga está principalmente orientado a equilibrarlas y sanarlas. Son las guardianas de nuestra salud.

Órganos

El yoga cuida la salud de nuestros órganos. El constante y profundo masaje que propician los movimientos de torso; movimientos circulares y torsiones, con respiraciones profundas o diafragmáticas, van destensando e irrigando hígado, páncreas, riñones, etc. A la estructura precisa y saludable de las asanas le añadimos la respiración de fuego o la respiración larga y profunda, con lo que bombeamos más sangre limpia y energía.

Sistema nervioso

El yoga descarga el sistema nervioso, el que da la imagen de nuestra vida. Lo más notorio del Yoga es que nos vuelve seres tranquilos y pacíficos. Esta es la misión de un practicante de yoga. Si practicas yoga sabrás relajarte, con lo que vivirás y dormirás mejor.

 

KUNDALINI YOGA

"Tu derecho de nacimiento es ser feliz y estar sano y en equilibrio"

Kundalini yoga es el yoga del despertar de la conciencia. Usa el movimiento, la corriente del sonido, la respiración y la meditación para relajar y curar tu mente y cuerpo, permitiéndole al espíritu fluir libremente. Kundalini yoga brinda un sentimiento de bienestar y felicidad. Esta poderosa y eficaz forma de yoga es un gran modo de recargar y sanar tu cuerpo rápidamente.

Se estimula el sistema inmunológico y nervioso, mejorando la fuerza y la flexibilidad y centrando la mente. Este método se centra en trabajar sobre los centros energéticos corporales, también conocidos como chakras. La energía Kundalini es el potencial creativo de cada individuo.

En muchas ocasiones se compara el Kundalini Yoga con un diamante, porque está compuesto por muchas caras que forman una piedra preciosa muy valiosa: Con este yoga se trabajan asanas (posturas corporales), mudras (posturas con las manos), bandhas, respiraciones, mantras y meditaciones.

HATHA YOGA

“Un estilo de yoga clásico”

Esta técnica introduce los fundamentos, con un enfoque clásico de las asanas y la respiración, para oxigenar, fortalecer el cuerpo regular el estado mental hacia la quietud y relajación integral para transformar y equilibrar tu vida. Conectando con tu mundo interior y exterior y ser la mejor versión de ti. Incorporamos a menudo la vinyasa. Vinyasa significa “unión de respiración y movimiento”. Es un estilo de un yoga dinámico y fluido en el cual se conectan las asanas con un movimiento, y cada movimiento con una respiración de vida. Meditación en movimiento.

Hatha Yoga se centra en el cuerpo y para lograr la trascendencia propone técnicas como asanas (posturas físicas), mudras (gestos), bandhas (cerraduras del cuerpo) y pranayama (dominio de la respiración) que van purificando nuestro cuerpo, devolviéndole el equilibrio a nuestros sistemas (nervioso, digestivo, endocrino). Al sincronizar el movimiento corporal y la respiración conscientemente, disminuye muchísimo el nivel de estrés.

Es el yoga madre, del que surgen los otros yogas físicos. Equilibra la fuerza solar (de acción, comunicación y decisión), y la fuerza lunar (de relajación, introspección y meditación).

SHAKTI DANCE

“El yoga de la danza”

Este estilo ofrece un divertido, elegante y saludable camino yóguico. Shakti Dance trabaja para desarrollar la gracia y la armonía interior en movimiento.

Reduce el estrés y las tensiones, relaja y libera los bloqueos físicos, mentales y sutiles, mientras estimula y libera la fuerza vital del alma (Prana). Abre y reequilibra suavemente los canales sutiles vitales (meridianos/nadis) del cuerpo, usando la fusión armónica de asanas fluidas de suelo y de pie, técnicas de respiración y coordinación rítmica, junto al enfoque mental y los mantras.

La dinámica natural y la mecánica del cuerpo, que se desarrollan desde estos principios, ayudan a impartir fortaleza y agilidad de movimiento. Esto aumenta la sensibilidad de los patrones de movimiento inteligente iniciados desde el interior. Aprender a rendirse a la corriente sutil interior, ayuda a organizar nuestro movimiento intuitivamente y sin esfuerzos, llevándonos hacia el flujo natural de la danza. Al inducir este estado yóguico de unión o fusión, Shakti Dance busca desarrollar el movimiento de gracia sagrado, cargado con la presencia vibratoria de la propia-alma.

YIN YOGA

En el Yin Yoga aplicamos la consciencia.

El Yin Yoga es una práctica considerada principalmente moderna, con raíces en los textos sagrados de India. La mayoría de sus asanas son del Hatha Yoga, pero a diferencia de éste, los músculos deben estar mucho más relajados y las posturas se mantienen de 3 a 5 minutos inicialmente.

La actitud de quien practica es delicada, tratando de mantener el cuerpo quieto y empleando un movimiento lento a la hora de desplazarlo.

En el Yin Yoga nos permitimos una práctica pasiva y permisiva. Asimismo, es una práctica de apertura y aceptación, en la que liberamos la necesidad de metas, rindiéndonos a la realidad del ahora.